El único que escribe tu vida, eres tú.

Una descripción de mí, me resulta algo complicado, pero lo intentaré: Soy un organismo pluricelular, compuesto por hueso, carne y grasa. Estructurado en aparatos, sistemas, órganos, tejidos y células, muuuuuuuuuchas células. Y puesto que no puedo escribir mucho, diré fundamentalmente que todo lo azul me encanta, bueno las cosas verdes no estan mal tampoco, ni las rojas, ni las amarillas, ni...

jueves, enero 25, 2007

Cuentos reales


-Podríamos desayunar juntos...- le dijo a caperucita el lobo.

- Si. Podríamos. ¿Y a qué me invitaría señor Feroz?- pregunto ella, con un brillo de picardía en su mirada.

- No se. ¿A ti que te apetece mi niña?- Inquirió él acercándola hacia si mismo pero sin poder sostenerle la mirada. Porque caperucita podía arrancarle la piel con solo mirarlo.

- Yo... ahora mismo... siento antojo de carne de lobo- le susurro ella tiernamente al oído.

- [Huuummmmm]... en ese caso, creo que yo tomaré algo de carne roja- sentenció el también hambriento lobo.

Y sin más contemplaciones o miramientos, y despacito, con todo un mundo de tiempo, comenzaron el uno al otro por comerse a besos. Lentos, muy, muy lentos.

Y colorin colorado, espero que tú también disfrutes de un buen bocado.
Besos XXXXX
Libra

viernes, enero 12, 2007

Miedos


Últimamente solo siento miedo. Y es tan frío. Tan gélido es su aliento, tanto, que antes de que llegue a rozarme ya lo estoy sintiendo.

El mío es el peor de los miedos, aprendió de sus errores, y se hizo fuerte, espió a mi corazón para saber debilidades que nunca confesare a nadie, y se hizo resistente.

Últimamente me asalta, me aborda casi sin aviso, robándome el calor de mis días, haciéndome sentir como la más frágil de las niñas. Pero nadie lo ve, solo yo. Nadie lo oye, solo yo. Y yo soy tan pequeña que no puedo enfrentarle, que solo siento miedo. Miedo y más miedo. Miedos pequeños que alimentan al supremo, que le hacen crecer. Crece y crece, y se hace tan grande cómo yo. Pero nadie lo ve cuando se asoma a mis ojos. Nadie lo oye cuando hace temblar mi voz. Nadie. Solo yo.

Y yo soy tan pequeña, cómo iba a importarle a Nadie. Nadie se alimenta de una sonrisa fingida, Nadie me roba el poco calor que el miedo deja en mis días. Nadie no necesita más de mí.

Y yo soy tan niña, tanto, que solo puedo acercarme al fuego que me encuentro. Me acerco despacito para que caliente a mi alma triste. Y a ella le gusta, la reconforta, y quiere más. Me pide que avance un poco más. Quiere sentir el calor. Y estiro las manos, y casi, casi cuando mis dedos van a rozarlo, el miedo susurra a mi oído: acaso no sabes lo que quema un fuego.

Me alejo a toda prisa, quiero huir de él, quiero esquivar al miedo, quiero que me deje arder. Pero en mi carrera muchos Nadie se cruzan en mi camino, se interponen a mi paso, disminuyen la velocidad de mi huida.
Y el miedo, que es experto en seguir mi rastro; susurra mientras me busca, para que su aliento gélido hiele a mi alma de niña, para que no pueda olvidar, para que no pueda dejar de sentir miedo.
Besos XXX
Libra

sábado, diciembre 30, 2006

Con cinco sentidos


Es una pena que solo te recrees con la vista. Una verdadera lastima que no seas capaz de aunar toda la información que recogen tus sentidos. Todos pueden transmitirte algo, no solo tus ojos.
Si me dejaras vendártelos... fuerte, pero dulcemente a la vez, con la seda más fría y crujiente, impregnada con ese perfume que tanto te gusta, si me dejaras...no sería solo una premisa, la practica daría pie a una teoría, solo si me dejaras...por una vez, al menos una vez, y si te conozco bien, será la primera pero no la última.

Atrévete a jugar conmigo, deja salir a ese niño que escondes dentro, ávido de sensaciones y nuevos descubrimientos, déjalo jugar al juego de los sentidos, te iré susurrando las reglas a la par que con la pluma más suave las escribo sobre tu piel. Aunque antes tendrás que encontrarme, siguiendo el rastro del olor dulce que llevaré como único traje. Deberás diferenciarlo del perfume que envuelve tus ojos. Solo una pista...mi traje dulce sabe a chocolate.

¿Jugamos?

Besos XXXXX

Libra

jueves, diciembre 14, 2006

Dejando señales

Muérdeme. Muerde mis labios para cambiar el dolor que me inunda por un dolor que sea placentero. Muérdeme el cuello, aráñame la espalda, márcame con tus dedos y deja el perfil de tus dientes en mi cuerpo, que quiero luego contemplar las cicatrices en el espejo. Porque lo que más daño hace en la vida es lo que no deja señal alguna. Todo aquello que no puede devolver un reflejo.

Muérdeme y marca en mí cuantas señales te plazcan. Pero después no me detengas cuando me vaya. Déjame ir. No preguntes. No supliques. No me quedaré a dormir. Los recuerdos compartidos en la noche desaparecerán a la par que las señales de mi piel. Silenciosamente, sin necesidad de cuidados, sin dejar marcas. Sin secuela para el alma.

Ese fue mi trato. Y tu aceptaste. Yo no podía marcarte, soy demasiado niña para dejarle señales a alguien. Te lo dije y aún así... jugaste. Solo era un farol y solo te desenmascaraste. Lo siento. Yo te avise a tiempo de que lo que más duele en la vida, lo que más daño provoca es todo aquello que en la piel no se nota.

Tú no tenias alma, o eso pensabas, ya ves, al final resultó que te equivocabas.

Besos XXX

Libra

martes, diciembre 12, 2006

Azotea

Tengo un espacio en las alturas donde el viento me acerca los aromas y olores de la tierra. Donde juego a desentrañar todos los sonidos que me llegan por si alguno me trae razón de ti. Tengo una azotea donde, y a pesar de todo; aún puedo ser feliz.


Me gusta mirarlo todo sin sentirme observada. Me gusta sentir al viento mientras alocadamente y sin control me alborota el pelo. Me gusta sentir las gotas de lluvia resbalando por mi piel. Me gusta que el rayo de luz que escapa al tapiz de nubes, indomable y salvaje; desafíe al día gris, y de repente, y sin aviso, se dibuje un Arco Iris que yo pienso me pintaste para mí.


Me gusta mi espacio en las alturas porque no hay tristeza capaz de llegar aquí. Y si alguna fuera capaz de escalar hasta mi azotea y sorprenderme, no tendré miedo, porque con mi escudo de siete colores nadie se atreve a combatir. Y la tristeza, que es de naturaleza cobarde, retrocederá. Aunque no se irá.


Se quedará agazapada, esperando a que vuelva a la tierra. Pendiente de que llegue la noche, para abordarme, para hacerme recordar.


Libra

miércoles, diciembre 06, 2006

Y tú ¿qué eres? ¿persona o animal?


Cuando observo a la gente me encuentro con personas que más bien son animales y a veces he visto animales comportarse cual personas.

Yo, quién soy o qué soy son preguntas para las que nunca encuentro una única respuesta. Me resulta difícil ser una sola cosa o tener una característica concreta todo el tiempo. Reconozco que no siempre soy persona, hay momentos en los que me siento... algo animal y me dejo dominar por mis instintos, dando rienda suelta a mis pasiones.

Pero aún sintiéndome animal no podría definir cuál o cuáles soy.

Si, por que uno, a veces, puede ser corderito... y dejarse llevar.
Y otra veces se puede ser muy lobo... y atacar lo que se mueva.
O un poco ratoncito también. Tiene su gracia sentirse como la ratita presumida para poder preguntarte aquello de: ¿Y tú, qué me harás por las noches?
Besos XXXXX


Libra

martes, diciembre 05, 2006

Una vez...


Y alguien le dijo una vez: que en su sonrisa veía su camino y que sus ojos eran la luz que le ayudaría a recorrerlo. Que su cuerpo era el anticipo de la meta y que su amor sería el premio a ese trayecto.
Y ella lloró a solas porque no quería creerlo, porque no podía hacerlo. Lloró porque podía ser feliz y eso le daba miedo, por que le asustaba querer y tener que olvidar luego.

Besos XXXXX

Libra